Horas antes, los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el Consejo Europeo, Charles Michel, habían hecho lo propio.

El Reino Unido y la Unión Europea firmaron el miércoles el histórico acuerdo comercial, alcanzado in extremis hace una semana, que regirá sus relaciones cuando este jueves a medianoche se separen definitivamente poniendo fin a casi 50 años de complicada relación.

“Es un excelente acuerdo para este país, pero también para nuestros amigos y socios”, dijo el primer ministro británico, Boris Johnson, al estampar su firma en el texto, de más de 1.200 páginas y encuadernado en cuero, que había sido transportado a Londres por la Fuerza Aérea británica desde Bruselas.

Allí, horas antes, los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el Consejo Europeo, Charles Michel, habían hecho lo propio en una breve ceremonia.

“Ha sido un largo camino. Es el momento de dejar atrás el Brexit. Nuestro futuro se construye en Europa”, tuiteó Von der Leyen.

Es “un acuerdo justo y equilibrado que preserva los intereses de la UE y crea estabilidad y previsibilidad para ciudadanos y empresas”, afirmó Michel, asegurando que la UE estará siempre “lista para trabajar mano a mano” con el Reino Unido en temas de interés común, como el cambio climático o la pandemia de coronavirus.

Este tratado de libre comercio, por el que los 27 dan a sus exsocios británicos un acceso libre de aranceles y cuotas a su mercado de 450 millones de consumidores, entrará en vigor con el fin del periodo de transición posbrexit, el 31 de diciembre.

Pocas horas antes, los diputados británicos habían aprobado por una aplastante mayoría el texto que inscribe el acuerdo en la legislación nacional. En un proceso aceleradísimo, la ley fue revisada el mismo día por los Lores –cámara alta del parlamento británico– antes de ser presentado a la reina Isabel II para su firma.

“Deseo soberano del pueblo británico” 

“Con esta ley vamos a ser un vecino amistoso, el mejor amigo y aliado que la UE pueda tener”, afirmó Johnson ante la Cámara de los Comunes, donde tenía garantizado el apoyo de su mayoría parlamentaria conservadora y de una oposición laborista resignada.

Trabajaremos con los 27 “mano a mano siempre que nuestros valores e intereses coincidan, mientras se cumple el deseo soberano del pueblo británico de vivir bajo sus propias leyes soberanas hechas por su propio parlamento soberano”, aseguró.

Cuatro años y medio después del referéndum de junio de 2016 en el que 52% de británicos votó por poner fin a su integración en la UE, el país sale el jueves definitivamente del mercado único y la unión aduanera, tras haber abandonado oficialmente el pasado 31 de enero el bloque en que entró en 1973 y con el que siempre mantuvo tensas relaciones. 

Según una encuesta de YouGov publicada el miércoles, 17% de los británicos consideran el nuevo acuerdo como bueno, 21% como malo y 31% ni lo uno ni lo otro. Sin embargo, solo 9% estimó que habría que rechazarlo.

Independencia de Escocia 

Pese a ser considerado por muchos en el Reino Unido como una victoria personal de Johnson, este no escapó a las críticas, especialmente por parte de los pescadores británicos.

Estos afirmaron sentirse “traicionados” y acusaron al gobierno de abandonarlos al final de la negociación comercial, aceptando que los barcos europeos puedan capturar el 75% de lo que actualmente pescan en sus aguas durante un periodo de transición de cinco años y medio.

Por su parte, el sector de servicios, especialmente en el ramo bancario, aún aguarda a conocer el impacto del divorcio.

Pero la separación sacudió especialmente a los independentistas escoceses del SNP, que reiteraron su deseo de abandonar el Reino Unido para reintegrar la UE.

“La única manera de recuperar los enormes beneficios de la pertenencia a la UE es convertirse en un Estado independiente otra vez en el corazón de Europa”, lanzó su líder en Westminster, Ian Blackford. “Es la decisión que tomará el pueblo escocés y ese viaje empieza hoy”, agregó.

Contrariamente a la aprobación urgente del Parlamento británico, el Parlamento Europeo no se reunirá para ratificar el tratado hasta fines de febrero, por lo que el texto entrará en vigor de forma provisoria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *