La Fiscalía acusó formalmente al exembajador de Colombia en Uruguay, Fernando Sanclemente, por el delito de ocultamiento alteración o destrucción de elemento de prueba, en medio de la investigación por el hallazgo de un laboratorio de droga en una finca de su propiedad, ubicada en el municipio de Guasca, Cundinamarca.

Lo anterior porque según la Fiscalía, Sanclemente ordenó quemar todos los bienes muebles y enseres pertenecientes a la familia de Laureano Martínez, exmayordomo de su finca, tras una reunión con varios de sus empleados.

Entre los elementos que fueron quemados, según la Fiscalía, se encuentran un computador portátil, un computador de mesa, tres celulares, una tablet, tres memorias usb, un disco duro y una caja con cuadernos usados “que según el mayordomo contenía información respecto a todo lo desarrollado en torno a su finca con respecto a la construcción, manutención y todo lo desarrollado por el laboratorio encontrado”, dijo el ente acusador.

La Fiscalía agregó que estos elementos materiales se quemaron con el fin de evitar “que fueran usados como elementos cognoscitivos durante las indagaciones que se vienen adelantando por la Fiscalía y como medio de prueba en los juicios por el caso de la narcofinca”.

Bajo esta misma línea la Fiscalía concluyó que para la fecha de los hechos Sanclemente sabía que los elementos que ordenó quemar hacían parte de una investigación.

Caso Narcofinca

El 12 de febrero de 2021 las autoridades encontraron 6.896 kilos de sustancias químicas para elaboración de clorhidrato de cocaína, los cuales fueron destruidos con base en los protocolos establecidos, y nueve kilogramos de cocaína y pasta base de cocaína que se encuentran en cadena de custodia.

En el predio fueron capturadas cinco personas señaladas de custodiar y trabajar en los tres laboratorios. El fiscal del caso les formuló cargos por tráfico de estupefacientes y tráfico de sustancias para el procesamiento de narcóticos. Un juez de control de garantías les dictó medida de aseguramiento en centro carcelario, el pasado 14 de febrero.

Lo anterior de acuerdo con las autoridades se dio tras un trabajo conjunto de las autoridades de Colombia y Estados Unidos quienes determinaron la existencia de una organización que adquiría cocaína que era transportada a una finca ubicada en Guasca (Cundinamarca), donde funcionaba un laboratorio clandestino que realizaba el procesamiento del estupefaciente.

Pese a las pesquisas de las autoridades, la sociedad ‘Las colinas de Guasca’, donde se encuentra el predio de Sanclemente, indicó que ninguno de los administradores y socios “tuvo conocimiento o relación” con el hecho.

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