Este martes, 20 de julio, el Gobierno del presidente Iván Duque presentó la nueva reforma tributaria, con la que espera recaudar unos $15,2 billones para atender el déficit fiscal y el gasto social, derivado este último de la crisis instalada por la pandemia.

Razones de la ley:

El desbalance entre la creación de nuevos rubros de gastos, pero con los mismos ingresos es lo que popularmente se conoce como déficit fiscal, que para este año, se estima, llegará a 8,6 % del PIB (según las cuentas del Gobierno; en 2020, esta cifra llegó a 7,8 %.

La necesidad de nuevos recursos es, de fondo, el gran motor que mueve la tributaria. El cómo conseguirlos es por donde se comienza a complicar el asunto.

El proyecto de ley contempla hacer del programa Ingreso Solidario una renta básica de emergencia hasta diciembre de 2022. La iniciativa, que nació en el marco de la pandemia, entrega $160.000 mensuales a hogares en situación de pobreza y vulnerabilidad que no son beneficiarios de otros programas sociales del Estado.

Con la nueva reforma, se ampliaría la cobertura de Ingreso Solidario en 200.000 beneficiarios, alcanzando una cobertura de 3,3 millones de hogares. Esto tendría un costo de $8,7 billones hasta 2022.

Para el Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), que se ampliaría hasta diciembre de este año, se destinarán cerca de $1,1 billones. Esta iniciativa otorga un subsidio a la nómina de $454.000 por cada trabajador y se creó en 2020 para ayudar a las empresas a proteger el empleo.

El PAEF se focalizaría en las micro y pequeñas empresas, y también incluiría a las personas naturales que tengan a partir de dos empleados.

En cuanto a la matrícula cero, el compromiso que adquirió el Gobierno durante el paro nacional, se pagarán los estudios de educación superior de 695.000 estudiantes en condición de vulnerabilidad económica. Para ello se dispondrá de $700.000 millones anuales.

Además, para incentivar la generación de empleo entre los jóvenes, mujeres mayores de 40 años y población en general se van a destinar $809.000 millones para este y el siguiente año.

El plan de austeridad del Gobierno

Uno de los cambios en la nueva reforma tributaria es que se propone frenar el crecimiento de la burocracia y se contempla una reducción de gastos en la adquisición de equipos, vehículos, viáticos y gastos de publicidad. Con este plan de austeridad se pretende obtener $1,9 billones anuales.

Así mismo, el proyecto busca recaudar $2,7 billones del fortalecimiento de la lucha contra la evasión fiscal, que contempla la modernización de la Dian, la transformación de la factura electrónica y la georreferenciación de inmuebles.

El papel de las empresas

La nueva iniciativa descarga la tributación sobre las empresas, pues el 60 % del recaudo total provendrá de ellas.

Se busca obtener $6,7 billones por cambios en la tarifa del impuesto de renta corporativa. La tarifa pasará de 30 a 35 %, pero continúan los beneficios de la Ley de Crecimiento de 2019 (para contratación de jóvenes, Economía Naranja, sector agroindustrial y hoteles y parques).

Además, se buscan ingresos por $3,9 billones al bajar del 100 % al 50 % el descuento del impuesto de industria y comercio (ICA).

Por otro lado, el sector financiero tendría una sobretasa de 3 puntos porcentuales hasta 2025.

¿Qué pasará con las personas naturales?

El ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, indicó que el proyecto de ley no tocará a las personas naturales, de bajos ingresos ni a la clase media. Tampoco incluirá ajustes al IVA o a las pensiones de los colombianos.

Eso sí, una de las iniciativas consiste en mantener tres días al año sin IVA para incentivar el comercio, particularmente las compras electrónicas.

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