El hecho se produjo al interior de un local de D1 en Choachí, Cundinamarca

Através de Twitter unos usuarios de la plataforma digital han compartido una serie de videos que muestran un hecho de agresión que fue cometida por parte de un sacerdote, contra unos ciudadanos. De acuerdo con algunos trinos, la situación se desarrolló en el interior de un local de la marca D1, ubicado en municipio de Choachí, Cundinamarca.

En las imágenes se puede ver que el sacerdote, de avanzada edad, se encuentra en el interior del comercio usando su hábito religioso sin portar tapabocas, dicha situación habría sido la causante del conflicto. Aparentemente los ciudadanos le habrían solicitado al hombre que se pusiera una máscara, en cumplimiento de las normas de bioseguridad ante la pandemia que enfrenta el país. 

Sin embargo, parece ser que este reclamo termina desatando la furia del sacerdote y procede a agredir físicamente a las personas que le estaban pidiendo una explicación sobre su resistencia a usar un tapabocas dentro del establecimiento comercial

En uno de los videos publicados en Twitter se puede ver el momento en que una mujer le pide al representante de la iglesia católica que le explique el por qué no está usando el tapabocas, el religioso le dice “señora qué es lo que quiere de mi” mientras se acerca hacia ella en un aparente intento de impedir que sea grabado.

Segundos después, la mujer deja de enfocar al sacerdote y se escucha el sonido de un golpe junto a los gritos de otras personas que cuestionan la reacción agresiva del religioso. Después, la mujer califica al sacerdote de “agresor”, mientras él clero parece intentar abandonar el lugar.

En los últimos segundos del video se escucha a la mujer indicar que no le permitiría la salida al sacerdote, hasta que la policía llegara al sitio y atendiera el caso

Cabe destacar que no existen otras imágenes que den cuenta de todos eventos que ocurrieron antes y después de la agresión ejecutada por parte del sacerdote, por lo tanto se desconoce si hubo una provocación o insultos por parte de los ciudadanos y tampoco hay un registro de la posible de llegada de oficiales de policía para atender la situación.  

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