La ciudad de Bogotá está consternada tras confirmarse la muerte de Adrián Mathias Pinzón Calvo, el niño de 10 años que fue reportado como desaparecido el pasado 17 de enero después de salir de paseo con su padre, en el barrio Lucero Bajo, en la localidad de Ciudad Bolívar. Su familia había activado la búsqueda tras perder contacto con él y conmovió a la comunidad.
El menor estaba bajo el cuidado de su tía, ya que su madre vive en Estados Unidos y su padre, Marco Antonio Pinzón, había estado recluido recientemente en una clínica de salud mental por problemas psiquiátricos. El día de la desaparición, Marco Antonio había solicitado permiso para salir con su hijo con el fin de llevarlo al centro comercial y pasar tiempo juntos.
Tras horas sin noticias, la familia inició la búsqueda, y en medio de la angustia comenzaron a llegar mensajes del padre a la madre del niño que incluían imágenes de un arma de fuego y amenazas contra la integridad del menor, según relataron allegados. Incluso se registró una videollamada en la que el hombre manifestó intenciones de hacerle daño al niño, lo que elevó la alarma entre las autoridades y la familia.
Cinco días después, el 22 de enero, las autoridades encontraron los cuerpos sin vida de Adrián Mathias y su padre en una zona boscosa del barrio Los Laches, cerca de una iglesia del sector. De acuerdo con la información preliminar, el menor presentaba un disparo en la cabeza, y su padre murió de un disparo en el pecho, en lo que se investiga como un homicidio seguido de suicidio.
Familiares y vecinos han expresado su consternación y dolor por este trágico desenlace, mientras que las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos y las circunstancias que llevaron a esta tragedia que enluta a una familia y a toda una comunidad.
