En el marco de un nuevo consejo de ministros, el presidente Gustavo Petro volvió a cuestionar la viabilidad del sistema de aseguramiento en salud y puso sobre la mesa la posibilidad de liquidar las EPS que actualmente se encuentran intervenidas por el Gobierno. El planteamiento surge luego de un concepto emitido por el Consejo de Estado, que autoriza el uso de recursos de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para cubrir deudas de periodos anteriores, siempre que estas no estén vencidas ni se ponga en riesgo la atención de los pacientes.
El alto tribunal respondió a una consulta del Ministerio de Salud sobre la aplicación del principio de anualidad a la UPC, concluyendo que este no aplica, debido a que dichos recursos no hacen parte del Presupuesto General de la Nación y tienen una destinación específica. Según el Ejecutivo, las EPS intervenidas concentran una porción significativa del endeudamiento que arrastra el sistema de salud en el país.
Durante su intervención, el mandatario aseguró que el modelo de aseguramiento financiero en salud ha sido un fracaso estructural, al señalar que los indicadores del sistema no han mostrado mejoras sustanciales en más de una década. Petro también denunció que las EPS estarían utilizando recursos actuales para cubrir deudas antiguas, lo que calificó como una estafa al Estado.
Cifras oficiales indican que, a mitad de 2025, las diez EPS bajo vigilancia especial acumulaban pasivos superiores a los 12,8 billones de pesos, mientras que las deudas totales de 29 EPS ascienden a 39 billones de pesos, heredadas de administraciones anteriores.
