El dato que revelará el Dane definirá ajustes clave en mesadas, costos del sistema y quiénes ganan más con el nuevo aumento.
En las últimas horas, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) confirmó que el próximo jueves 8 de enero se conocerá la cifra oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con la que Colombia cerró el 2025.
Actualmente, Colombia cuenta con más de 2,1 millones de pensionados inscritos en el Sistema General de Pensiones. Sin embargo, no todos reciben el mismo tipo de ajuste: mientras algunos están directamente ligados al salario mínimo, otros dependen exclusivamente del IPC anual que certifique el Dane.
En ese contexto, una de las proyecciones que más fuerza ha tomado es que el IPC cierre en 5,2%, cifra que tendría un impacto directo en quienes reciben pensiones superiores al salario mínimo.
La relación entre las pensiones y el salario mínimo en Colombia
Una parte significativa de los pensionados en el país tiene su mesada atada al salario mínimo legal mensual vigente (Smlmv). De acuerdo con cifras de Colpensiones, de los cerca de 1,8 millones de afiliados, el 55,9% recibe exactamente un salario mínimo, lo que equivale a más de un millón de personas.
Para este grupo, el ajuste no depende del IPC, sino del incremento decretado por el Gobierno Nacional para el salario mínimo. Así, quienes reciben una mesada mínima pasarán a ganar 1.750.905 pesos mensuales en 2026, sin incluir el auxilio de transporte.
No obstante, este ajuste automático también implica una presión fiscal considerable. Solo en Colpensiones, el aumento de las pensiones atadas al salario mínimo tendría un costo aproximado de 4 billones de pesos, según estimaciones del experto en pensiones Kevin Hartmann, citadas por Caracol Radio.
Además, en el régimen privado, el incremento del mínimo eleva el capital necesario para autofinanciar una pensión. Hoy, por ejemplo, un hombre de 62 años necesita cerca de 420 millones de pesos, cifra que subiría a 535 millones a partir de enero.
¿Qué pasa con quienes ganan más de un salario mínimo?
El panorama es distinto para los pensionados cuya mesada supera el salario mínimo. En estos casos, el aumento no se rige por el Smlmv, sino por el IPC anual certificado por el Dane.
Si finalmente la inflación de cierre de 2025 se ubica en 5,2%, como señalan varias proyecciones, este sería el porcentaje de ajuste para este grupo. Por ejemplo, un jubilado que actualmente recibe 2.200.000 pesos pasaría a ganar aproximadamente 2.314.000 pesos mensuales en 2026.
Existen, sin embargo, otros escenarios posibles. Algunas estimaciones sitúan el IPC en 5,1%, mientras que otras lo elevan a 5,3%. En el primer caso, esa misma pensión subiría a 2.312.200 pesos, y en el segundo, a 2.316.600 pesos.
Expertos como Diego Bernal, profesor de finanzas personales del Cesa, advierten que aunque el aumento del salario mínimo beneficia a una parte importante de la población, también puede presionar la inflación, afectando indirectamente a quienes dependen del IPC para el ajuste de su pensión.
¿Cuál es el límite de las pensiones en Colombia?
En Colombia no existen pensiones por debajo del salario mínimo, debido a una prohibición constitucional. Así lo explica Juliana Morad Acero, directora de Derecho Laboral de la Universidad Javeriana: “Toda pensión debe ser, como mínimo, igual al salario mínimo”.
Pero también hay topes máximos. En el régimen de prima media administrado por Colpensiones, la pensión más alta posible se calcula sobre un máximo de 25 salarios mínimos mensuales vigentes. Solo quienes cotizaron durante al menos 10 años sobre ese umbral pueden aspirar a liquidar su pensión con esa base.
A ese Ingreso Base de Liquidación (IBL) se le aplica una tasa de reemplazo que, por ley, no puede ser inferior al 55% ni superior al 80%. La razón es simple: nadie puede cotizar por encima de 25 salarios mínimos, y, por tanto, la mesada tampoco puede superar ese límite.
Aunque aún existen casos excepcionales, como algunas pensiones de excongresistas o antiguos magistrados, la Sentencia C-258 de 2013 cerró esa posibilidad y dejó establecido el tope de 25 salarios mínimos como estándar del sistema.
