Montería, 12 de febrero de 2026. Luego de estudiar el proyecto de acuerdo radicado por la Alcaldía de Montería, el Concejo Municipal de Montería aprobó en segundo debate el acuerdo, mediante el cual se autoriza, al Alcalde Hugo Kerguelén García, la incorporación de recursos del balance, por el monto de $13.900 millones de pesos, los cuales serán destinados a la atención de la emergencia que vive el municipio a causa de las inundaciones.

El alcalde expresó que con estos recursos se emprenderán, con celeridad, acciones específicas del Plan de Acción de Emergencias. Se atenderán temas como la adecuación de vías; el reforzamiento en algunos puntos críticos del río, no solo para tratar de conjurar la emergencia, sino para prepararse hacia la próxima temporada de lluvias; también se destinarán unos recursos para atención en salud pública, suministros y ayudas humanitarias, entre otros.

Por su parte, la secretaria de Hacienda de Montería, Lupita Bello Tous, explicó que “son recursos de la vigencia 2025, que no se ejecutaron, entonces, los trajimos con unas destinaciones para cubrir algunos aspectos de este plan de acción”. Aclaró que los recursos no son suficientes para afrontar toda la crisis, pues se trata de una pequeña parte “de un plan de acción, que supera los 200.000 millones pesos, pero con esto vamos a poder inicialmente dar atención a algunos temas; esto va a permitir que el alcalde tenga las herramientas y los recursos para la primera atención de nuestra población”.

Durante la sesión, los concejales de Montería reconocieron la necesidad de la aprobación de estos recursos, para poder afrontar las nuevas exigencias que se presentan para la ciudad, por la emergencia que se está viviendo, debido a las inundaciones que dejó el frente frío que afectó la región Caribe hace unos días.

*Es un comienzo*

Ante los cabildantes, los funcionarios de la Administración Municipal explicaron las razones que hacen necesaria la apropiación de estos recursos para invertir en bien de la ciudadanía.

El secretario de Gobierno, Carlos García, explicó que las inundaciones afectaron 18 corregimientos en sus centros poblados, así como 47 veredas. Asimismo, en el área urbana la afectación llega a 24 barrios, distribuidos en seis comunas. Se está atendiendo 5.735 personas en los 16 alojamientos temporales en la zona urbana; mientras que hay siete en los corregimientos, donde se atiende a 914 personas. Hasta ahora se ha beneficiado a 44.320 personas, entregando 2600 mercados comunitarios y 4.824 mercados familiares.

«Vamos a regresar a la normalidad, pero esa normalidad depende de los recursos, y con los que tenemos no somos capaces», dijo el funcionario.

Por su parte, en cuanto a las inundaciones, el coordinador de gestión de riesgos, Jesús Pemberthy, afirmó: «Estamos en la fase de manejo de la emergencia, no podemos hablar todavía de lo que vamos a construir, sino que lo primero es atender a la gente». Al igual que los secretarios, afirmó que se necesita una gran inversión, cuyos recursos no se tienen, y se necesitará la atención de los gobiernos departamental y nacional para salir adelante.

Hay necesidades para atender en la disminución de la emergencia, con enfoques de salud pública, ambiental y sanitario, y recuperación de vivienda, adecuación de canales y protección en las orillas del río Sinú. Además, se deberán implementar acciones como fumigación y promoción en salud.

Los recursos también servirán para distintas obras públicas, como arreglo de vías y puentes, entre otras. Ingrid Morales, de la secretaría de Infraestructura, afirmó que «estamos utilizando todos los recursos que tenemos. Debemos hacer contratación para mitigar el impacto que va a tener sobre la infraestructura vial, entre otros aspectos».

Acciones como alquiler de maquinaria amarilla y motobombas entre otros equipos, para adelantar obras de mitigación y control hidráulico, que son urgentes en puntos críticos del río y que se deben afrontar desde ya, antes de que llegue la temporada de lluvias, en un mes o 40 días, afirmó.

De otro lado, Sebastián Trespalacios, de la Secretaría de Salud, explicó que emprenderán acciones para prevenir infecciones, la presentación de vectores y brotes asociados a condiciones ambientales. Igualmente, una vez desciendan los niveles en la zona rural deben asumir retos como la incineración de animales muertos para evitar más complicaciones en los habitantes.

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