La decisión deja sin efecto el beneficio que tenían varios jefes del Clan del Golfo mientras se exploraba un eventual proceso de diálogo
El Gobierno nacional decidió revocar la suspensión de las órdenes de captura contra varios integrantes del llamado Clan del Golfo, entre ellos su máximo cabecilla, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, conocido como alias «Chiquito Malo». La medida quedó establecida mediante la Resolución 070 de 2026 firmada por el consejero comisionado de paz, Otty Patiño.
Con esta decisión queda sin efecto la Resolución 274 del 24 de diciembre de 2025, que había suspendido temporalmente las órdenes de captura contra algunos miembros del grupo armado para facilitar avances en el proceso de conversaciones dentro de la política de paz total del gobierno.
Según explicó la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la revocatoria se produjo debido a que no se cumplió el cronograma previsto para el traslado de integrantes del grupo armado hacia las Zonas de Ubicación Temporal acordadas durante los diálogos realizados en Catar.
El plan contemplaba que los miembros del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia comenzaran su ubicación gradual en estos espacios a partir del 1 de marzo de 2026. Sin embargo, llegada la fecha establecida, el proceso no se inició como estaba previsto.
La decisión representa un revés para el espacio de conversación sociojurídico que venía siendo liderado por Álvaro Jiménez, uno de los principales coordinadores del proceso junto al comisionado de paz.
En medio de este contexto, el presidente Gustavo Petro y el Ministerio de Defensa han señalado a alias «Chiquito Malo» como uno de los principales objetivos de alto valor dentro de la lucha contra las estructuras del narcotráfico.
Las conversaciones con el grupo armado también enfrentaron recientemente un momento de tensión luego del viaje del mandatario colombiano a Washington. La delegación del Clan del Golfo suspendió temporalmente su participación en la mesa, aunque el diálogo logró reactivarse el 9 de febrero tras una reunión en Bogotá con el acompañamiento de países garantes, la MAPP/OEA y la Conferencia Episcopal.
