Se acaba el tiempo para que el gobierno de Iván Duque presente una nueva reforma tributaria para tratar de aliviar el déficit de la economía nacional.

La nueva caída que eventualmente tendrá la economía por los efectos del segundo pico nacional por la pandemia del coronavirus, la cifra del desempleo de 2020 que se ubicó en 15,9% y las advertencias de las calificadoras internacionales sobre el alto endeudamiento de la nación, son algunas de las razones que tienen cada vez más decidido al gobierno de Iván Duque a presentar en pocas semanas al Congreso de la República su tercera reforma tributaria, que en esta ocasión ya tiene nombre propio, reforma fiscal.

Y será reforma tributaria porque el propio presidente Iván Duque así lo consideró, ya que en su criterio esta será una reforma de corte fiscal que aumente el ingreso tributario, pero que también sea social para asignar recursos para las poblaciones vulnerables y mantener los auxilios que se han entregado durante la pandemia.

La presentación de la reforma dependerá de un informe que entregará la misión de expertos tributarios que fue integrada en el segundo semestre del año pasado y que componen Harry David Rosenbloom, director del Programa de Tributación Internacional en la Universidad de Nueva York; Pascal Francois Dominique Saint-Amans, director del Centro para la Política de Impuesto y Administración de la Ocde; Kent Andrew Smetters, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Pennsylvania; Brian Arnold, profesor de Derecho Tributario en la Universidad de Waterloo; y Jeffery Owens, economista y abogado.

Aunque no han entregado un reporte previo sobre cómo será la reforma ideal, uno de ellos, el profesor Smetters, experto en el tema del IVA, aseguró durante la instalación de la comisión que es necesario que se haga una minuciosa revisión a todas las exenciones del IVA porque van en contra de la progresividad del sistema tributario colombiano.

Actualmente para este tributo en Colombia están vigentes exenciones en más de 134 categorías de productos. “Eso es un problema porque crea mucha confusión y complejidad que causa distorsiones en la economía… Muchas veces, las exenciones tributarias son pura cuestión política y, si la meta es crear progresividad, la universalización de la tarifa del IVA puede jugar un papel importante. También se podría utilizar un impuesto al consumo que es diferente al IVA, aunque claro que eso tiene sus desafíos”, dijo Smetters.

Un senador de la Comisión III, que pidió su reserva, sostuvo que “en el equipo económico están revisando muy en detalle todas las exenciones actuales, se debe tocar a quien corresponda, aunque de por medio está el tema del IVA a los alimentos, aunque ya el gobierno dio un paso adelante en ese sentido, devolver el IVA a los más pobres”.

Desde la bancada liberal ya han anunciado que insistirán en la necesidad de desmontar del 19 al 8 por ciento del IVA y reemplazarlo por el impuesto al consumo el cual no tiene tantas exenciones como el valor agregado.

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