En un giro esperado por los sectores económicos del país, el Gobierno Nacional confirmó que, a partir del próximo 1 de febrero de 2026, el precio del galón de gasolina tendrá una reducción de quinientos pesos ($500). La medida, que busca aliviar el bolsillo de los colombianos, fue oficializada tras la firma de las resoluciones 40095 a la 40098 del 29 de enero, emitidas de manera conjunta por los ministerios de Hacienda y de Minas y Energía.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, explicó que esta decisión responde a una coyuntura favorable en los mercados externos. Según el jefe de la cartera, la estabilización de las brechas entre los precios internacionales del crudo y el valor del combustible a nivel nacional permitió aplicar este ajuste sin comprometer la estabilidad fiscal del país.
La administración del presidente Gustavo Petro ha planteado esta rebaja como una herramienta estratégica para dinamizar la economía. El ministro Ávila Plazas señaló que la medida funcionará como un «mecanismo contrainflacionario”, esperando que el ahorro en el combustible se traduzca en una disminución de costos de transporte y, por ende, en el precio final de productos básicos para los ciudadanos.
Aunque el alivio de $500 es inmediato para el mes de febrero, el Gobierno dejó abierta la puerta a futuros ajustes a la baja. Sin embargo, se aclaró que la continuidad de esta tendencia dependerá directamente de la volatilidad del mercado cambiario y la tasa del dólar. «Se continuará la baja en el precio si las condiciones cambiarias lo permiten», enfatizó el funcionario, subrayando que el objetivo final es generar un impacto positivo y sostenido en la economía familiar.
