Autoridades reportan nuevos fallecimientos, zonas en alerta y llamados urgentes a la prevención ante el aumento de casos en varias regiones del país.

Colombia enfrenta una nueva alerta sanitaria por fiebre amarilla, una enfermedad viral que continúa cobrando vidas pese a contar con una vacuna gratuita, segura y altamente efectiva. El más reciente informe del Ministerio de Salud, con corte al 25 de enero de 2026, confirmó diez casos recientes y nueve fallecimientos, dentro de un balance acumulado de 158 contagios y 72 muertes registradas entre 2024 y lo corrido de 2026.

El departamento del Tolima concentra el mayor impacto del brote, con el 85 % de los casos confirmados en el país. Las autoridades sanitarias advierten que la persistencia del virus está directamente relacionada con la negativa de algunas personas a vacunarse y con el ingreso de población no inmunizada a municipios con alta circulación viral.

Aunque la fiebre amarilla no presenta transmisión urbana sostenida, su comportamiento en zonas rurales y selváticas ha llevado a reforzar la vigilancia epidemiológica y a reiterar que la vacunación sigue siendo la principal herramienta de prevención. El Ministerio de Salud insiste en que todas las personas fallecidas en el país no contaban con la dosis aplicada.

Recomendaciones sanitarias y municipios del Tolima en mayor riesgo por el brote
Las autoridades de salud recomiendan vacunarse al menos diez días antes de ingresar a municipios con alta tasa de contagios, especialmente en el oriente y sur del Tolima. Entre las zonas priorizadas se encuentran Villarrica, Cunday, Icononzo, Melgar, Ataco, Rioblanco y Chaparral, donde se han intensificado las jornadas de vacunación, incluso puerta a puerta y en áreas rurales apartadas.

La secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo, confirmó que desde el inicio del brote en 2024 el departamento ha registrado 139 casos y 57 muertes. Además, señaló que solo en enero de este año se reportaron 15 nuevos contagios y cinco fallecimientos. “Si una persona recibió la vacuna hace más de diez años y va a ingresar a municipios con alta circulación del virus, lo indicado es revacunarse”, afirmó la funcionaria.

Rengifo también advirtió que el 60 % de los casos corresponde a personas provenientes de otros departamentos que ingresaron al Tolima sin estar vacunadas. Según las autoridades, la negativa a la inmunización está asociada a desinformación, creencias religiosas y mensajes engañosos que minimizan el riesgo de la enfermedad.

Víctimas del brote y el impacto de no vacunarse contra la fiebre amarilla
Entre las víctimas más recientes se encuentra José Efraín Guerrero, de 53 años, quien falleció en el municipio de Icononzo tras haber optado por no vacunarse, pese a las campañas gratuitas adelantadas por las autoridades.

El alcalde José Nelson Jiménez confirmó que, aunque en la zona se han aplicado más de 7.000 dosis, al menos 900 personas han rechazado la vacuna y varias de ellas firmaron actas de desistimiento. “José Efraín Guerrero se negó a inmunizarse”, aseguró el mandatario al reiterar el llamado a la comunidad.

Otro caso corresponde a un menor de 17 años que murió en la UCI pediátrica del Hospital Federico Lleras de Ibagué, tras ser trasladado desde una zona rural del municipio de Ataco. Aunque tenía antecedentes de vacunación, la enfermedad evolucionó de manera rápida y desfavorable. Las autoridades no descartan que la persistencia del virus en esa zona esté relacionada con la explotación ilegal de oro, actividad que atrae a población flotante no inmunizada.

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