Revelan nuevos detalles del caso de las hermanas Hernández.
Carlos Hernández padre de las menores visiblemente afectado por lo sucedido dijo las siguientes palabras: «Ellas andaban juntas y murieron juntas»
Nuevos testimonios y líneas investigativas comienzan a esclarecer lo ocurrido con Sheridan Sofía Hernández Noriega, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, las hermanas encontradas sin vida y enterradas en una zona enmontada del barrio Maranatha, en el municipio de Malambo.
Una familiar cercana relató que la salida de las jóvenes ocurrió por decisión propia y que, inicialmente, no existía preocupación extrema, ya que ambas acostumbraban avisar cuando salían de casa.
“Era algo que no teníamos control, ellas decidieron irse y yo les empecé a escribir, pero nunca respondieron. Siempre que salían trataban de comunicarse con mi mamá”, expresó la joven.
Según el relato familiar, las adolescentes habían asistido días antes a actividades sociales y permanecieron en su vivienda durante el lunes y martes. Sin embargo, cerca de la medianoche decidieron salir nuevamente con destino a una fiesta en Malambo.
De acuerdo con la versión entregada por allegados, la menor de 14 años inicialmente no quería salir, pero su hermana mayor insistió en que regresarían pronto. Desde ese momento, la familia perdió todo contacto con ellas.
Tras la desaparición, la madre de las jóvenes acudió al Gaula de la Policía, luego de recibir llamadas en las que desconocidos aseguraban tener retenidas a las adolescentes.
Los sujetos habrían exigido cinco millones de pesos por cada una para permitir su regreso, enviando fotografías y videos intimidantes, entre ellos uno en el que se observaba a la menor amenazada con un arma de fuego.
Estos hechos dieron inicio a una investigación formal por posible secuestro extorsivo, proceso que actualmente continúa en desarrollo.
La hipótesis señala que las adolescentes habrían sido asesinadas entre la noche del martes y la madrugada del Miércoles de Ceniza. Posteriormente, los responsables habrían utilizado imágenes para intentar extorsionar a la familia y luego trasladaron los cuerpos hasta el sector de Maranatha, donde fueron enterrado
El caso ha generado indignación en Malambo y el área metropolitana de Barranquilla, mientras familiares y ciudadanos exigen resultados rápidos, captura de los responsables y mayores medidas de protección para niños, niñas y adolescentes.
Las autoridades continúan adelantando actos investigativos para esclarecer plenamente los hechos y determinar responsabilidades.
