En medio del profundo luto que rodea la tragedia vial en la que perdieron la vida 16 estudiantes del Liceo Antioqueño, familiares y amigos se reunieron para despedir a Jhonatan Alexander Taborda, el conductor del bus involucrado en el accidente.

Durante las exequias, una frase pronunciada por uno de sus amigos estremeció a los asistentes y reflejó un sentimiento compartido: mientras el país hablaba de los estudiantes, pocos recordaron al hombre que iba al volante y que también perdió la vida.

El adiós estuvo marcado por lágrimas, abrazos y mensajes de solidaridad hacia su familia, que hoy enfrenta el dolor de una pérdida que, para muchos, había quedado en segundo plano. La despedida dejó claro que la tragedia también cobró la vida de un trabajador, un amigo y un ser querido.

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