El presidente Gustavo Petro responsabilizó al manejo de las represas por parte de las generadoras de energía como una de las posibles causas de las graves inundaciones en Córdoba, Chocó, Sucre y Bolívar.
El presidente Gustavo Petro lanzó duras críticas contra las empresas generadoras de energía del país y pidió de manera directa la renuncia del gerente de la hidroeléctrica Urrá, al considerar que hubo una posible responsabilidad en las graves inundaciones en Córdoba, Chocó, Sucre y Bolívar, que ya dejan miles de familias damnificadas.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario aseguró que las represas estaban operando en niveles irregulares y que, pese a advertencias sobre una supuesta escasez energética, se mantenían “súper llenas”, lo que habría agravado el impacto de las lluvias. “Las represas estaban súper llenas, Urrá irregularmente e Hidroituango y las demás al límite, cuando nos decían que había escasez de gas”, afirmó Petro.
Polémica por inundaciones: Petro ordena investigar a generadoras y exige salida del gerente de Urrá
Según el presidente, se han identificado dos causas principales detrás de la emergencia. La primera es la crisis climática, provocada por un frente frío de origen ártico que ha generado lluvias atípicas en una temporada que normalmente es seca. La segunda, y más polémica, estaría relacionada con el manejo de las represas por parte de las generadoras.
“El gerente de Urrá mantuvo el 27 % de los días de los últimos dos meses el embalse por encima del nivel permitido. Debe ya renunciar”, sentenció el jefe de Estado, quien además ordenó una investigación inmediata a las superintendencias para determinar posibles responsabilidades administrativas y legales.
Petro cuestionó que, pese a la abundancia de agua, las empresas hayan optado por liberar más de 2.500 toneladas de agua por segundo, en lugar de aprovechar ese recurso para sustituir la generación térmica basada en gas, que es más costosa. “¿Por qué hicieron importar gas carísimo a Colombia, si tenían energía hídrica suficiente?”, se preguntó el mandatario.
En su mensaje, también insinuó que las generadoras habrían mantenido las represas llenas para asegurar contratos de venta de energía a precios elevados. “¿Dejaron las represas llenas para hacer contratos de venta de energía a costos de gas para los próximos meses?”, cuestionó, al tiempo que acusó al sector de actuar con “codicia”.
El presidente fue más allá y calificó lo ocurrido como un posible “delito ambiental”, al considerar que la liberación masiva de agua provocó pérdidas humanas y materiales evitables. Además, exigió un pronunciamiento inmediato de la Asociación de Generadores de Energía, a la que acusó de guardar silencio frente a la tragedia.
Mientras se desarrolla la controversia, el país enfrenta una de las emergencias más graves de los últimos años. De acuerdo con cifras oficiales entregadas por el propio Petro, ya se registran 14 personas muertas, 9.000 viviendas destruidas, cerca de 50.000 familias afectadas y más de 35.000 hectáreas inundadas. En total, unas 300.000 personas presentan algún tipo de afectación directa.
El Ideam advirtió que un nuevo frente frío podría llegar al Caribe en los próximos días, lo que aumentaría el riesgo de nuevas emergencias. Por su parte, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) confirmó que este comportamiento climático es altamente inusual para esta época del año.
Ante el panorama, el Gobierno evalúa declarar nuevamente la emergencia económica, ambiental y social, mientras el Ejército Nacional continuará apoyando labores como la apertura de diques y la recuperación de terrenos en zonas de alto riesgo.
La investigación ordenada por el presidente podría marcar un antes y un después en el control y la regulación de las hidroeléctricas en Colombia, en medio de una crisis que ya es considerada de carácter nacional.

