La justicia lo halló responsable de ordenar a sangre fría el asesinato de tres militares y un enfermero de combate, así como en el secuestro de otro suboficial.
El homicidio de cuatro militares en zona rural de Turbo, en el Urabá antioqueño, ocurrido un 2 de julio de 1997, no quedó en la impunidad. Casi tres décadas después y después de varias audiencias, la justicia condenó a 37 años de prisión a Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, por su responsabilidad en este brutal crimen.
La sentencia estableció que una estructura del Bloque Noroccidental de las extintas Farc perpetró el crimen siguiendo los lineamientos definidos por Iván Márquez, quien en ese entonces era miembro del secretariado de ese grupo armado y el máximo cabecilla de ese bloque.
¿Cómo sucedieron los hechos por los que condenaron a Iván Márquez?
Las víctimas pertenecían a la Brigada XVII del Ejército Nacional. Inicialmente, el capitán Carlos Enrique Vidal Aponte y los soldados William Amado Suárez e Iván Ramírez Muñoz resultaron heridos en medio de un enfrentamiento con los frentes 5, 18, 57 y 58 de esa guerrilla.
Mientras recibían atención por parte del enfermero de combate Fabio Pineda Serna, hombres armados llegaron al sitio y se llevaron por la fuerza a cinco uniformados.
De acuerdo con la investigación, tras ser presentados ante otros jefes de la estructura armada, los tres militares heridos y el enfermero fueron asesinados. En el mismo hecho, el sargento Pedro José Guarnizo Ovalle fue secuestrado y permaneció en cautiverio hasta el 5 de mayo de 2003, cuando fue rescatado.
Con las pruebas en su contra, el juzgado penal especializado de Antioquia halló responsable a Iván Márquez de los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio en persona protegida y secuestro extorsivo agravado, al concluir que el actuar violento respondió a órdenes impartidas por el guerrillero para ejecutar homicidios y secuestros con fines extorsivos contra la Fuerza Pública en Antioquia.
