Cuando Andrés Felipe Álvarez Manco, de 40 años, se encontraba organizando su taller de motos para cerrarlo, fue atacado y asesinado por hombres armados. El hecho ocurrió a las 6:52 de la tarde del miércoles 2 de abril, en la calle 48DD con la carrera 99B, en el barrio Juan XXIII, comuna 13 (San Javier), en Medellín, Antioquia.
En ese momento, según el reporte de El Colombiano, Andrés Felipe recogía sus herramientas dentro del taller, mientras su pareja realizaba el aseo en la parte exterior. De acuerdo con los testimonios, dos hombres salieron de un callejón cercano y se dirigieron directamente hacia el taller. Al percatarse del altercado Andrés Felipe pidió a su compañera que corriera para salvarse. Sin embargo, los sicarios lo atacaron sin piedad, disparándole en 15 ocasiones con un arma equipada con silenciador.
Las balas impactaron en sus manos, abdomen, espalda y piernas, dejándolo gravemente herido. Aunque unidades de la Policía Metropolitana lo trasladaron de urgencia a la Unidad Intermedia de San Javier al notar que aún tenía débiles signos vitales, Andrés Felipe falleció al llegar debido a la gravedad de las heridas. Su compañera sentimental salió ilesa del ataque, mientras que los dos homicidas huyeron por el mismo callejón por el que habían llegado. Testigos solo pudieron describir su vestimenta, ya que ambos llevaban pasamontañas que ocultaban sus rostros para evitar ser identificados.
Aunque sus familiares aseguraron que no había recibido amenazas directas antes del crimen, El Colombiano dio a conocer que una situación extraña ocurrió una semana antes: un desconocido llegó al vecindario preguntando si habían matado a alguien con un silenciador en esa zona.
Andrés Felipe había tenido problemas en días pasados con unas personas a las que les había arreglado sus motocicletas, debido a que ellas no quedaron conformes con su labor. Incluso, habría tenido altercados con algunos clientes por estas situaciones y por su fuerte temperamento al momento de las reclamaciones.
