El aspirante presidencial estuvo en Cúcuta y sostuvo que la recuperación del orden público permitiría atraer inversión, dinamizar la economía y financiar programas sociales orientados a combatir la pobreza y el hambre.
El candidato presidencial Abelardo De la Espriella expuso ayer en Cúcuta una propuesta centrada en una ofensiva frontal contra las organizaciones criminales, el narcotráfico, la corrupción y la extorsión, en la que contempla fortalecer la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos e Israel, como parte de su estrategia para recuperar el control territorial y reducir los principales delitos que afectan al país.
Durante su intervención ante jóvenes, mujeres y simpatizantes de su campaña, en un recinto colmado de seguidores del club Cazadores, el aspirante aseguró que la seguridad será el eje transversal de su eventual gobierno y planteó una política de “mano dura” contra las estructuras ilegales que, según afirmó, han debilitado la institucionalidad y generado crisis humanitarias en varias regiones del territorio nacional.
De la Espriella señaló que el país enfrenta un panorama crítico en materia de orden público, marcado por la expansión de delitos como la extorsión, los homicidios, los atentados terroristas y el fortalecimiento de grupos armados ilegales, entre ellos el Eln, además del impacto del narcotráfico en zonas como el Catatumbo.
Estrategia contra organizaciones criminales
El candidato anunció la creación de bloques de búsqueda especializados para combatir economías criminales y delitos específicos, entre ellos la extorsión y la corrupción. En el caso del primer delito, propuso una ofensiva nacional que permita capturar, en los primeros 30 días de su gobierno, a 10 cabecillas de redes criminales dedicadas a este flagelo en Norte de Santander.
Según explicó, la estrategia incluiría el fortalecimiento del pie de fuerza, la coordinación entre autoridades militares, policiales y locales, así como la implementación de puestos de mando unificado en cada departamento, con seguimiento directo desde la Presidencia.
Además, anunció operaciones dirigidas a retomar territorios dominados por grupos narcoterroristas, entre ellos el Catatumbo, mediante acciones militares, bombardeos contra campamentos ilegales, erradicación manual y fumigación con drones para eliminar cultivos ilícitos. A esto se sumaría un plan de sustitución productiva.
“Pero, por supuesto, con un plan social. Es decir, donde salió la coca, entró la palma y hoy el departamento de Norte de Santander tiene la mejor palma de Colombia. Eso tenemos que replicarlo”, afirmó.
El aspirante también planteó la captura de cabecillas de organizaciones criminales en regiones estratégicas como Norte de Santander, con el propósito de debilitar las estructuras armadas y enviar un mensaje de autoridad estatal.
Dentro de su propuesta de seguridad, De la Espriella aseguró que impulsará una legislación temporal especial denominada “Ley Patriota”, con la que buscaría reducir la impunidad, acelerar procesos judiciales y garantizar la legalización rápida de capturas.
El candidato argumentó que el sistema judicial colombiano enfrenta tres problemas estructurales: falta de acceso a la justicia, demoras procesales e impunidad, factores que, en su concepto, han permitido la reincidencia delictiva.
Cooperación internacional con Estados Unidos e Israel
Uno de los pilares centrales de su plan de seguridad es la renovación y el fortalecimiento de alianzas estratégicas con Estados Unidos e Israel, países que considera aliados históricos en materia de defensa y lucha contra el narcotráfico.
De la Espriella aseguró que buscará apoyo de estas naciones para modernizar el equipamiento de la fuerza pública mediante armamento de última generación, tecnología avanzada, inteligencia artificial y recursos para ampliar la capacidad operativa de las autoridades.
Asimismo, propuso la creación en Colombia de un centro internacional de entrenamiento militar con apoyo estadounidense, que funcionaría como una universidad para formar soldados y compartir experiencias en combate contra organizaciones criminales.
El candidato afirmó que el problema del narcotráfico colombiano también representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, razón por la cual considera viable fortalecer la cooperación bilateral.
La política migratoria
El aspirante presidencial sostuvo que la recuperación del orden público permitiría atraer inversión, dinamizar la economía y financiar programas sociales orientados a combatir la pobreza y el hambre.
De la Espriella insistió en que su estrategia combina acciones militares con programas sociales, con el objetivo de consolidar la presencia estatal en territorios históricamente afectados por la violencia.
Al ser consultado sobre cómo sería la política migratoria en su eventual gobierno, el candidato fue enfático en señalar:
“Yo estoy en favor de la migración legal. El que venga a Colombia de manera ilegal lo saco al día siguiente”.
Añadió que “Colombia primero para los colombianos, segundo para los colombianos, tercero para los colombianos y cuarto para los colombianos. El que venga legalmente a aportarle al país, a pagar impuestos y a servir a la sociedad tendrá todas las garantías”.
Plan de choque para la salud
De la Espriella reveló que, dentro de sus iniciativas prioritarias en caso de ser elegido presidente, está la puesta en marcha de un plan de choque por 10 billones de pesos para estabilizar el sistema de salud colombiano.
Sostuvo que para estabilizar el sistema, que presenta un déficit superior a los 30 o 40 billones de pesos, solo se requiere esa cifra, la cual, según explicó, saldría de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres), del presupuesto general de la Nación o de la emisión de bonos para garantizar tratamientos que actualmente están represados.
Venezuela, socio comercial estratégico
Sobre Venezuela, De la Espriella expresó que confía en que en el vecino país se dé una pronta transición hacia la democracia.
“Ya lo más complicado pasó. Estados Unidos está al control”, afirmó.
Sin embargo, añadió que el restablecimiento de la democracia en Venezuela representaría la mejor reforma tributaria y el mejor plan de desarrollo para Colombia, especialmente para Norte de Santander.
Argumentó que, tras la crisis venezolana, Colombia podría convertirse en proveedor de bienes y servicios para ese país.
“Vamos a tener que proveerles todos los bienes y servicios, y Norte de Santander será fundamental en ese tránsito de Venezuela hacia la democracia. En ese orden, este departamento se convertirá en la despensa de toda suerte de bienes y servicios para Venezuela. Ustedes han aguantado mucho; aguanten lo poco que falta porque Dios le ha prometido a Colombia tiempos mejores”, concluyó.
A De la Espriella lo acompañaron en su visita a Cúcuta los candidatos al Senado y Cámara Enrique Gómez y Miguel Polo Polo, respectivamente, así como del anfitrión al Senado por el Movimiento de Salvación Nacional, general Jorge Eduardo Mora.
