Con la voz entrecortada pero firme, Catherine Pico decidió hablar. No lo hizo solo como madre en duelo, sino como una mujer que exige respuestas. En entrevista con Blu Radio, en el espacio Mañanas Blu, aseguró que su hijo Kevin Acosta, un niño con hemofilia, no falleció por una caída en bicicleta, sino por la falta de un medicamento que nunca le fue suministrado a tiempo.

El accidente ocurrió cuando el menor se resbaló de su bicicleta y se golpeó la cabeza. Fue atendido inicialmente en un centro asistencial y luego remitido a Pitalito. Según el relato de su madre, permaneció cerca de 24 horas sin recibir el tratamiento que requería, pese a su condición médica. “Llegó estable, pero lo dejaron solo con oxígeno. El medicamento nunca apareció”, denunció.

La situación se agravó cuando el traslado a Bogotá fue negado inicialmente por falta de camas y autorizaciones administrativas de la EPS. El permiso llegó tarde. Cuando finalmente fue remitido, el estado de Kevin era crítico. “Ya no había nada que hacer”, recordó su madre, convencida de que el tiempo perdido fue determinante.

Pero el problema, sostiene Catherine Pico, venía de semanas atrás. El 31 de diciembre se terminó el contrato entre la EPS y la IPS encargada de suministrar el fármaco Emicizumab, indispensable para su tratamiento. Durante enero, la familia fue enviada de una entidad a otra sin que se garantizara la continuidad del medicamento, cuyo costo —cercano a los 35 millones de pesos por dosis— hacía imposible adquirirlo de manera particular.

Frente a las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien sugirió que las madres deben ser orientadas sobre los riesgos de ciertas enfermedades, Pico respondió que conoce la hemofilia desde siempre y que su hijo tenía derecho a una vida normal.

“No lo podía tener encadenado”, afirmó, rechazando cualquier señalamiento de descuido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *