Lo que comenzó como una jornada habitual de trabajo en busca del sustento diario, terminó en tragedia para la familia de Luis Miguel Díaz Cantero. El minero de 35 años falleció tras ser sepultado por un desprendimiento de tierra en el sector conocido como Mandinga, una zona de extracción minera ubicada en las cercanías del Batallón Rifles, en jurisdicción de Cáceres, Antioquia.
Díaz Cantero, quien era un reconocido residente de la vereda Río Man, se encontraba realizando labores de minería en el momento en que la estructura de tierra cedió por completo. Aunque sus compañeros de faena reaccionaron de inmediato y realizaron esfuerzos desesperados por remover el material y rescatarlo con vida, la magnitud del derrumbe fue fatal.
La noticia ha causado una profunda consternación en el municipio de La Apartada, de donde era oriundo y donde se le recuerda como un hombre trabajador y el principal apoyo económico de su familia. Vecinos y allegados lamentaron que la necesidad de llevar el pan a casa obligue a muchos hombres de la región a exponerse a los peligros de la minería sin las garantías mínimas de protección.
