La prestigiosa revista British Medical Journal publicó un duro diagnóstico sobre la crisis del sistema de salud colombiano y cuestionó las reformas del Gobierno Petro.
El sistema de salud en Colombia acumula pérdidas que superan los siete billones de pesos en el último año, mientras los gerentes de hospitales y el personal médico en primera línea han advertido una crisis sin precedentes. No hay recursos para pagar salarios, hay escasez de medicamentos y recorte de personal, al igual que crecen los cierres de servicios de salud en todo el país.
Frente a este complejo panorama del sector, la reconocida revista científica británica British Medical Journal (BMJ), una de las cinco publicaciones médicas más influyentes del mundo, publicó un artículo en el que sostiene que las decisiones políticas han “destruido” el modelo de salud colombiano, que durante años fue considerado un referente en América Latina.
El reportaje, titulado “How politics destroyed Colombia’s model health care system” (Cómo los políticos destruyeron el modelo de salud de Colombia), fue escrito por el periodista Luke Taylor, colaborador de The Guardian y ABC, y analiza el impacto de las reformas impulsadas por el presidente Gustavo Petro desde su llegada al poder.
De modelo regional a sistema en crisis
Según el artículo, durante más de dos décadas Colombia fue citada como ejemplo de cobertura sanitaria en la región. Una comparación de sistemas de salud publicada por The Lancet ubicó al país como el segundo mejor de América Latina, solo por detrás de Costa Rica, a pesar de ser el que menos invertía por persona: 477,30 dólares anuales.
BMJ destaca que Colombia logró niveles de cobertura superiores a los de países como México y Chile, con un gasto significativamente menor, lo que consolidó su reputación internacional.
El giro político con gobierno Petro y el choque con las EPS
El artículo señala que, pese a esos resultados, el presidente Petro impulsó una “revisión extrema” del sistema. En 2022, el mandatario criticó duramente a las EPS, acusándolas de priorizar el lucro sobre la atención a los más vulnerables.
Esa postura derivó en enfrentamientos con directivos del sector, como el presidente del grupo Keralty, y en una orden del Consejo de Estado para que Petro se retractara de algunas afirmaciones.
El primer intento de reforma estructural del sistema de salud fracasó en el Congreso en 2023, y en 2024 el Gobierno recurrió a decretos para modificar el flujo de recursos y ordenar la intervención de varias EPS.
Intervenciones, deudas y disputas judiciales
BMJ recuerda que en abril de 2024 el Gobierno intervino la Nueva EPS, con más de 10 millones de afiliados, y Sanitas, con 5,7 millones, decisiones que derivaron en litigios judiciales.
Actualmente, según el reportaje, cerca del 60 % de los recursos del sistema de salud están bajo gestión estatal y las EPS acumulan deudas superiores a los 32,9 billones de pesos con hospitales y proveedores.
Hasta la fecha, ocho de las 29 EPS del país han sido intervenidas por deudas crecientes y se abrió la posibilidad de liquidarlas tras un fallo del Consejo de Estado que permite usar recursos de la UPC para cubrir obligaciones anteriores.
Impacto directo en pacientes y hospitales colombianos
El deterioro del sistema también se refleja en la atención. Un representante del sector, citado por Bloomberg, afirmó que el tiempo promedio para que un paciente sea atendido en urgencias pasó de entre seis y ocho horas a cerca de 24 horas.
Esta situación ha provocado que los pacientes lleguen en condiciones más graves y que siete de cada 10 personas que ingresan a urgencias terminen hospitalizadas, aumentando la presión sobre clínicas y hospitales.
Un sistema de salud colombiano que enfrenta su mayor prueba
BMJ concluye que Colombia, que logró garantizar acceso casi universal a la salud sin importar la capacidad de pago, hoy enfrenta cierres de hospitales, EPS al borde de la quiebra y pacientes obligados a asumir mayores gastos de su propio bolsillo.
El artículo plantea que la crisis actual no solo es financiera y administrativa, sino también política, y advierte que las decisiones tomadas en los últimos años han puesto en riesgo uno de los logros sociales más importantes del país.
