El presidente, Gustavo Petro, temía seriamente que esta semana se diera en Bogotá una operación similar a la realizada por el gobierno de los Estados Unidos en Venezuela.

Trump había calificado al mandatario colombiano el pasado domingo de ser un “enfermo” y de fabricar cocaína para enviarla a los Estados Unidos, esto en medio del aumento de reclamos entre ambos mandatarios.

Aunque estas tensiones se disiparon tras la llamada telefónica que mantuvieron Petro y Trump el pasado 7 de enero, lo cierto es que las acusaciones de Trump y lo sucedido a Nicolás Maduro era un terror inminente para Petro.

“Pues estamos en peligro porque la amenaza es real. El juego lo hizo Trump”, dijo Petro a The New York Times, agregando que le preocupaba que Estados Unidos justificará una acción militar contra él al vincularlo con Maduro o acusándolo de narcotraficante.

Era tal el terror que Petro, antes de la llamada telefónica con Trump, pensaba dormir en el palacio presidencial de la Casa de Nariño junto a la espada de Simón Bolívar.

La llamada telefónica con Trump fue un aliciente para Petro, que según el New York Times “se veía mejor” y confirmaba que se daría prontamente una reunión «parece que vamos a Washington”.

Luego de un año de que Trump regresará a la Casa Blanca, este será es el primer encuentro con el presidente colombiano, que está en el ocaso de su mandato presidencial.

Aunque esta llamada fue celebrada por el gobierno y de incluso varios sectores de la oposición, lo cierto es que aún quedan muchos temas por definir en este encuentro. Entre estos están la fecha de la reunión, los temas que han marcado las distancias entre ambos mandatarios y hasta las condiciones del viaje de Petro, cuya visa fue cancelada en septiembre del año pasado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *