Aunque el Gobierno asegura que el nuevo modelo de expedición de pasaportes avanza sin problemas, la Contraloría y la Procuraduría han hecho advertencias sobre los riesgos de incumplimiento y financiero de este nuevo esquema.
El presidente de la República, Gustavo Petro, defendió el nuevo modelo de pasaportes que, según él, le va a dar al país el cuarto mejor pasaporte del mundo.
«El nuevo modelo nos da un pasaporte que es el cuarto mejor del mundo y está listo», escribió el presidente en su cuenta de la red social X, en respuesta a un control de advertencia de la Contraloría que señaló las deficiencias en el modelo que podrían poner en riesgo el patrimonio público.
El nuevo modelo de pasaportes, que el Gobierno debió diseñar luego de que declaró desierta la licitación que había ganado Thomas Greg & Sons como único oferente, ha sido fuente constante de controversias para el Gobierno Petro, al punto de que significó la salida de por lo menos dos ministros, Álvaro Leyva y Laura Sarabia.
Finalmente, luego de controversias, incluso dentro del mismo Gobierno, se llegó a una fórmula para que la expedición de los documentos la haga la Imprenta Nacional, luego de un proceso de transferencia de conocimientos y tecnología con la Casa de Moneda de Portugal.
Sin embargo, la Contraloría y la Procuraduría han hecho observaciones constantes acerca de las deficiencias en el proceso, que podrían poner en riesgo la entrega del documento o que podrían significar sobrecostos importantes para el erario público.
En su último control de advertencia, la Contraloría destacó 10 aspectos del nuevo modelo, que son motivo de preocupación para la entidad:
No existe una proyección de costos del servicio por vigencia, para saber cuáles van a ser los compromisos anuales del Estado y así evaluar si son suficientes los recursos.
El convenio firmado por la Cancillería no define los valores que el Ministerio de Relaciones Exteriores debe pagar a la Imprenta Nacional.
Se modifican las condiciones de producción entre ambos modelos, pasando de requerimientos a demanda a una cantidad mínima por año, sin importar cuántos pasaportes soliciten anualmente los ciudadanos.
No se establece garantía para el suministro de pasaportes en caso de requerirse cantidades adicionales a las mínimas pactadas.
El riesgo cambiario derivado de la valoración de los documentos en euros deberá ser asumido por el Estado colombiano.
Hay un cobro de intereses que en el modelo anterior no se pagaba.
El convenio no contempló el pago del IVA y demás impuestos.
La Imprenta debe asumir los costos del transporte de libretas importadas, costo que antes estaba incluido en el valor total a pagar.
Hay debilidades en la estructuración del proyecto, al no contar con un modelo financiero completoque calcule los costos de producción, transporte y otros conceptos. Si el valor final llega a superar lo previsto, sería necesario incrementar el presupuesto asignado.
Persiste el riesgo de incumplimiento de las fechas previstas para la implementación del modelo.
