Dos madres enfrentan una dolorosa verdad tras una prueba de ADN que cambió sus vidas.

Un insólito caso en Perú ha conmocionado a la opinión pública: dos madres descubrieron, seis años después del nacimiento de sus hijos, que un hospital los había intercambiado al momento de dar a luz. El error, atribuido a una negligencia del personal médico del Hospital General de Jaén, solo se hizo evidente tras una prueba de ADN realizada por una de las mujeres.

El fallo judicial ordenó el retorno de cada niño a su familia biológica, una decisión que ha generado un profundo impacto emocional en ambas familias. Además, el Poder Judicial de Perú dispuso que madres e hijos reciban apoyo psicológico para afrontar el cambio.

Un reencuentro y una despedida dolorosa
El proceso de devolución de los niños no estuvo exento de drama. María Chilcón, la otra madre involucrada, protagonizó una desgarradora escena al despedirse del pequeño que crió por seis años. Frente a las cámaras, entre lágrimas, expresó su angustia: “Uno no quiere irse y el otro no quiere quedarse, esto me está doliendo mucho, pero todo es culpa del hospital”.

Ambas madres han denunciado la negligencia del hospital y el sufrimiento que han atravesado. “Todo el dolor que estamos pasando es por el hospital y las enfermeras. Yo le dije a una de ellas: ‘No es mi hijo’, y me respondió: ‘Señora, usted está loca’”, recordó Chilcón con indignación.

La verdad descubierta por una prueba de ADN
Ruth Cieza, una de las madres afectadas, comenzó a sospechar cuando solicitó una pensión alimenticia y se sometió a una prueba genética. Para su sorpresa, el análisis reveló que ni ella ni su expareja eran los progenitores del niño que había criado desde su nacimiento. “Así supe quién tenía a mi hijo”, relató con emoción.

El fiscal del caso ordenó realizar pruebas de ADN a otras tres madres que habían dado a luz en el mismo hospital en fechas cercanas. Finalmente, se identificó a la familia biológica del menor, confirmando la confusión.

Consecuencias legales y emocionales
El juez Andy Herrera, encargado del caso desde 2022, ordenó la anulación de las partidas de nacimiento anteriores y la emisión de nuevas con los datos correctos de los padres biológicos. Pese a la gravedad del error, el Hospital General de Jaén no ha emitido declaraciones ni ha ofrecido disculpas a las familias afectadas.

Mientras los niños intentan adaptarse a su nueva realidad, las madres enfrentan una transición difícil. Cieza contó que el pequeño que crio no se acostumbra a la vida en el campo. “Le han picado los moscos y se aburre”, comentó con tristeza, mientras se esfuerza por fortalecer el vínculo con su hijo biológico.

Las familias han presentado una demanda de indemnización contra el hospital, por el daño emocional y psicológico, así como afectación a su proyecto de vida.

“Los niños son inocentes, no saben lo que está pasando ahora, pero de acá a tres días van a pedir a su mamá y a su papá (…) El hospital se debe encargar de todo esto por todos los daños que nos han hecho, tanto a mí como a mi hijo”, reclama María Elita entre el dolor y el enfado. Además, indicó que todo este proceso fue un gasto económico y emocional que debe ser resarcido.

“El daño causado es irreparable. Se ha vulnerado el derecho de los niños a su identidad y a crecer con sus padres biológicos. El Hospital General de Jaén debe asumir su responsabilidad y reparar el daño”, sostiene el juez.

Este caso ha generado indignación y abre un debate sobre los protocolos en los hospitales públicos para evitar que errores como este se repitan en el futuro.

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