El barrio Simón Bolívar de Sahagún se estremeció con el brutal feminicidio de Luz Marina Miranda Macea, una mujer trabajadora, querida y solidaria, que perdió la vida a manos de alguien en quien había confiado. Su asesino fue Douglas José Loaiza, alias “El Chamo”, ciudadano venezolano a quien ella misma le había brindado posada en su hogar.
De acuerdo con las investigaciones, Loaiza llegó a la vivienda con una mentira macabra: le hizo creer a Luz Marina que su nieto había sido asesinado, con el fin de que le abriera la puerta. Tras la negativa, golpeó violentamente hasta forzar la entrada y desató un ataque atroz. La Fiscalía reveló que la víctima fue agredida sexualmente y luego asesinada a machete, en un acto cargado de sevicia y desprecio absoluto por la vida.
El proceso judicial avanza con la imputación de feminicidio agravado, cargos que el agresor no aceptó, mostrando la misma frialdad con la que cometió el crimen. La Fiscalía pidió medida de aseguramiento por representar un peligro para la comunidad.
La muerte de Luz Marina no solo enluta a su familia y vecinos, sino que también revive la preocupación por la creciente inseguridad en Sahagún. La comunidad recuerda con rabia y tristeza que este no es un hecho aislado: apenas el 26 de diciembre de 2024 fue asesinada en su propia casa la profesora Angélica Josefa Ortega Vergara, un crimen que aún causa dolor y que reflejó la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia.
