La joven fue condenada a 10 años de prisión por el delito de incitación al odio.
Merlys Oropeza, una joven venezolana, fue condenada a 10 años de prisión por el delito de incitación al odio tras publicar un mensaje en su estado de WhatsApp criticando el programa de alimentos CLAP, que distribuye el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
La sentencia fue dictada el pasado 18 de junio de 2025 por el Tribunal Tercero de Juicio de Maturín, luego de que las autoridades la declararan culpable por un mensaje publicado el 9 de agosto de 2024. En el estado, Oropeza se refirió a la líder del CLAP en su comunidad con el siguiente texto: “Estas son las palabras de la jefe del CLAP de Las Carolinas, calle 4. Qué triste ver a personas que prefieren la bolsa de gorgojos al futuro de sus hijos”.
El mensaje fue considerado como incitación al odio por las autoridades venezolanas, quienes procedieron con su captura el mismo día de la publicación. Desde entonces, Oropeza permanece detenida.
El caso ha generado críticas por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos, que señalan un uso excesivo de las leyes para sancionar expresiones en redes sociales y limitar la libertad de opinión en el país.
El comentario fue tomado como un acto de incitación al odio bajo la Ley Contra el Odio en Venezuela, esta ley fue aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente en 2017, ha sido cuestionada por sectores de la comunidad internacional que aseguran que ha sido utilizada para silenciar voces críticas al gobierno.
Esto dice la carta escrita por Merlys Oropeza, a su familia.
Actualmente, la joven permanece privada de la libertad en un centro penitenciario. Casi un año después de su detención, se conoció una carta dirigida a su familia en la que expresa el impacto emocional que ha tenido su reclusión.
“Con mucha nostalgia y tristeza te escribo esta carta porque siento que todo lo que diga no alcanzará a reparar el daño que les he hecho pasar”, escribió, mostrando cuánto la afecta saber que sus padres están sufriendo por ella.
En uno de los fragmentos más conmovedores de la carta, Merlys expresa su profundo cansancio emocional. La frase que más ha resonado entre sus seres queridos y ha generado múltiples reacciones es: “Ya no me quedan fuerzas”. Estas palabras evidencian el nivel de angustia y desesperación que ha experimentado durante su tiempo en prisión.
